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"Mobbing" es el término que se emplea para definir el acoso laboral, bullying laboral o violencia sobre una persona en su ámbito laboral.

Queramos o no, esta situación, por desgracia, existe desde siempre. Pero en estas últimas décadas, el tema ha sido estudiado y tratado, para que se defina como el gran problema que supone al trabajador y a la empresa.

En el libro "Mobbing: cómo sobrevivir al acoso psicológico en el trabajo", de Iñaki Piñuel; se detallan, entre otras cosas, 42 claves para saber si se está produciendo mobbing en el entorno laboral de un trabajador. Quizás cueste creer que situaciones de ese tipo se den en una jornada laboral pero la realidad es que esas situaciones existen; y de múltiples formas e intensidades.

Cada empresa es un mundo, al igual que cada persona. Pero en términos generales el mobbing afecta al 51% de los trabajadores al menos en algún momento de su vida. Este dato se obtuvo por la OCCMundial encuestando a 2.000 profesionales.

El acoso laboral está presente, a veces ni nos damos cuenta.
No debemos pasar por alto el denunciarlo.

Si ya las cifras nos pueden parecer altas, de más intensidad son las consecuencias para la víctima:


  • Problemas psicológicos: Depresión y angustia.
  • Problemas físicos: Insomnio, pérdida de peso...
  • Problemas sociales: Deterioro en relaciones personales y familiares.
Y todo un listado de consecuencias negativas en las situaciones personales de cada trabajador. Su rendimiento no será el óptimo. ¿Qué pasa si un trabajador de nuestro proyecto es víctima de mobbing? No sólo él es el perjudicado. También la empresa:

  • Rendimiento del trabajador inferior al estándar / normal.
  • Influencia sobre resto de trabajadores.
  • Problemas sobre la cadena de producción o prestación de servicios.
  • El acosador se muestra en una posición laboral que no le pertenece.
Para detectar rápidamente una situación de acoso, basta con ver que un trabajador recibe:

  • Insultos o apodos
  • Situaciones incómodas
  • Aislamientos en el descanso o tiempo libre
  • Presión extra sobre su labor
En cualquier mínimo caso, el problema debe solventarse con una actuación firme de la víctima y del responsable de ambos trabajadores (acosador y víctima)

  • Comunicación inmediata, sincera y fluida entre responsable o jefe y trabajador acosado.
  • Actuación directa sobre el acosador por parte de sus superiores, con algún tipo de sanción o castigo
  • Denuncia por parte del acosado, libre de temor, asumiendo que se tienen todas las de ganar en ese tipo de situaciones.
La lucha contra el mobbing parte de las actuaciones y el entorno de un equipo, y quien debe tener informados a todos y garantizar un clima de trabajo adecuado, además del líder, es cada uno de los que pertenecen a dicho equipo.

No permitas que en tu grupo de trabajo existan acosos laborales. Los perjudicados son todos.



La tendencia natural es ver a la aplicación WhatsApp como un enemigo de la productividad. Los empleados o nosotros mismos acabamos perdiendo tiempo cada vez que el móvil nos avisa con mensajes intrascendentes.

No por ello esta aplicación es el enemigo, es más, puede ser un aliado fundamental para mejorar la productividad de la empresa, tanto internamente como de cara al cliente. Si aun no me crees, aquí algunas ideas de cómo aplicar WhatsApp en nuestra organización.


  • Organización interna
    • Grupo por proyectos: El ejemplo más sencillo es el caso de una obra, donde un operario está en la obra y el project manager se encuentra en la oficina. El operario puede usar el grupo para subir fotos con las últimas actuaciones llevadas a cabo, y de paso usar esas imágenes para llevar un registro de la obra.
    • Envío de documentación: En mi experiencia laboral me he visto en la situación de tener que hablar con clientes después de que un comercial lo visitase. En este caso esta herramienta servía para ir adelantando la documentación, facilitando algunos datos sencillos de los contratos antes de llamar al cliente para verificar los datos.

  • Organización externa
    • Aviso a clientes: Hay que adaptarse a los clientes y a los tiempos que corren. Es posible usar esta aplicación para avisar a los clientes de que su pedido ya ha llegado y pasen a recogerlo.
    • Feed-back: Realizar encuestas sencillas y directas respecto a la satisfacción de un cliente. Con WhatsApp es rápido y eficaz en comparación con un correo electrónico que acabará en la papelera.
    • Servicio postventa: Hacer un seguimiento de una venta a lo largo de unas semanas puede ser una forma de diferenciarnos de la competencia, de demostrar a nuestros clientes que estamos preocupados por su satisfacción.
    • Promoción: Usado con moderación puede ser una buena herramienta para llegar a los clientes en el momento indicado. Un bar que hace descuentos en ciertas bebidas, o a grupos de amigos, y te avisa un sábado por la noche es un buen ejemplo.

Como puede ver, las opciones son infinitas, sólo hay que cumplir unos principios básicos.


  • Separar el Whatsapp personal del profesional.
  • Usar un lenguaje adecuado, aunque lo consideremos una vía de comunicación informal.
  • Respetar al cliente y al empleado. Es fundamental no abusar de los mensajes por WhatsApp, nos bloquearán y probablemente dejen de consumir nuestro producto o servicio. En el caso de nuestro empleado acabará cansado de nosotros, ese no es el objetivo.